Estrategias

Estrategias para un mayor rendimiento de la edificación

Los edificios que utilizan estrategias de mayor eficiencia energética presentan intensidades medias (energía consumida por unidad de superficie) alrededor del 26% más bajas que en edificios convencionales.

  1. Reducción de la demanda energética

    El ahorro de energía empieza con la conservación/reducción de la demanda.

    Estrategias:

    Un diseño de la vivienda que reduce al mínimo la ganancia solar en verano y maximice el invierno

    Diseño de edificios que incorporan estrategias pasivas, una inteligente orientación beneficiándonos de la luz del día, sombras de edificios vecinos o vegetación y ventilación natural, que ayudan a reducir la demanda de iluminación artificial, calefacción y climatización.

    Un eficiente aislante térmico para evitar las pérdidas de calefacción y refrigeración.

  2. Mayor rendimiento energético

    Promover la utilización de menos energía para satisfacer las mismas necesidades.

    Estrategias:

    La envolvente térmica.

    Una acertada elección del aislamiento en función del clima de la localidad donde se ubica el proyecto.

    Se estima que el 40% de la energía utilizada para calentar y refrigerar un edificio convencional se pierde en fugas de aire a través de la envolvente térmica.

    Eso se puede traducir en:

    • Reducir las facturas de calefacción y refrigeración
    • Evitar las corrientes de aire
    • Una buena calidad de aire interior
    • Un buen aislamiento acústico
    • Infraestructura de alto rendimiento
    • Sistemas y aparatos mecánicos de alto rendimiento

    Iluminación

    La energía se utiliza para alimentar las luces, y por otro, para proporcionar un enfriamiento adicional (refrigeración) para compensar el calor añadido generado por las luces.

    Es por este motivo la importancia de abordar en la etapa de diseño el tipo de iluminación natural y artificial.

    Detectores de presencia y reguladores de luz.

    Temporizadores

    Bombillas de bajo consumo o LED’s

    Monitorear y verificar el rendimiento

  3. Energía renovable

    Satisfacer la demanda de energía mediante energías renovables. La energía verde incluye la energía solar, eólica, biomasa, geotérmica y hidroeléctrica. El uso de estas fuentes de energía evita los impactos ambientales asociados con la producción y el consumo de combustibles no renovables, como el carbón, la energía nuclear, el petróleo y el gas natural.

    Una mayor gestión y ahorro del agua exterior e interior

    El objetivo es reducir la cantidad de agua potable necesaria para su uso en exteriores e interiores, menor consumo del agua potable municipal, reducir el consumo eléctrico necesario para la planta de tratamiento de aguas residuales y conservar el equilibrio hídrico local.

    La conservación y reutilización creativa del agua son fundamentales: sólo el 3% del agua de la Tierra es agua dulce, y que, poco más de 2/3 se encuentra atrapada en glaciares.

    Estratégias:

    Captación del agua de lluvia para abastecer exteriores y reposición para la cisterna del inodoro. La instalación recoge las aguas de cubiertas, terrazas y otras superficies pavimentadas peatonales.

    Colocación de sanitarios de alta eficiencia

    Inodoros de compostaje. Los inodoros de compostaje sin agua son los tipos de sanitarios más eficientes.

    Duchas y grifos de flujo bajo y/o sensores de movimiento

    Esta tendencia puede parecer restrictiva y un mayor coste de la inversión inicial. En realidad es un ahorro a medio plazo y una oportunidad para construir una casa más amigable con el medio ambiente permitiendo reducir los costes de energía.

  4. Reducción de los residuos y la contaminación

    Las construcciones con madera garantizan el uso de procesos que son ambientalmente responsables y eficientes con los recursos durante el ciclo de vida del edificio.

    Los ocupantes son expuestos a niveles mucho más bajos de contaminantes interiores y poseen una mayor satisfacción respecto a la calidad del aire e iluminación.

    Cuando es necesaria una refrigeración mecánica debido a los climas cálidos, aconsejamos refrigerantes naturales (CO2, H2O, Amoníaco, hidrocarburos y aire), así como un menor potencial de agotamiento del ozono (ODP) y potencial de calentamiento global (GWP).