Una cubierta de diseño y sostenible

En muchas ocasiones la cubierta suele ser uno de los elementos olvidados en cuanto al diseño.

Pero una cubierta puede aportar mucho más. Ya sea desde el punto de vista estético o desde el punto de vista técnico.

Las cubierta ajardinada es una solución constructiva cada vez más apreciada en los proyectos tanto para viviendas como para edificios públicos y privados de mayor envergadura.

Definiéndola de manera muy genérica, la cubierta vegetal es aquella que incorpora elementos vegetales vivos como parte integral del sistema total de la cubierta. Como todas las cubiertas, la función más importante que debe cumplir una cubierta ajardinada es la protección frente a los elementos, agua, radiación solar, viento. Por ello, y como la mayoría de cubiertas se compone de las siguientes capas:

  • Soporte estructural: Es decir, el forjado donde se apoyara.
  • Lámina anti vapor: Para evitar el paso de las humedades entre los espacios y los materiales.
  • Aislamiento térmico: Aunque más adelante aparece otra capa que cumple esta función, no está demás reforzar colocando una capa de aislante de menor espesor para mejorar el confort al interior de la vivienda.
  • Lámina de impermeabilización: Para evitar el paso del agua al interior.
  • Barrera contra-raíces: Evita que las raíces de las plantas puedan dañar las capas inferiores.
  • Sistema de drenaje: Canalización del agua acumulada hacia los desagües.
  • Capa de crecimiento: La tierra que aportara los nutrientes para las plantas.
  • Capa vegetal: Las plantas utilizadas para actuar como reguladores de temperatura.

Las ventajas y beneficios de este sistema son muchas, por eso hemos hecho una lista de forma muy esquemática de algunas de ellas:

  • Mejora de la calidad del aire. Debido al proceso de transformación de las plantas al pasar el CO2 a oxigeno.
  • Regulación de la temperatura. Gracias a su inercia térmica puede desprender el calor acumulado en invierno y absorberlo durante el verano.
  • Aportación de aéreas verdes. Sobre todo en grandes ciudades donde estos espacios son escasos.
  • Conservación de la biodiversidad. Creando espacios habitables para la fauna local.
  • Aislamiento térmico. Gracias a las capas que lo conforman, una cubierta ajardinada provee una alta capacidad de aislamiento térmico.
  • Aislamiento acústico. Dada a la superficie irregular que posee evita que las ondas la atraviesen y se propaguen al interior.
  • Mejora de la salud. Numerosos estudios psicológicos avalan el efecto restaurador que tiene una vista a la naturaleza aportando una sensación de calma que se traduce en un aporte de salud.
  • Ahorro económico. Reducen el gasto de energía necesaria para calefacción o aire acondicionado dentro de la vivienda.
  • Prolongación de la vida útil de la impermeabilización. Reduce el coste de mantenimiento o renovación de este material.

Nuestro equipo técnico puede asesorarte sobre todo tipo de cubiertas. Ponte en contacto con nosotros y pide información.

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